Mingob destaca la resocialización y las segundas oportunidades en la celebración de la Virgen de la Merced
Panamá, 24 de septiembre de 2026.- Con una misa realizada en la iglesia Nuestra Señora de La Merced en el Casco Antiguo, el ‘Coro Vive María’, integrado por mujeres privadas de libertad del Centro Femenino La Esmeralda, ubicado en Las Garzas, se lució con una excelente presentación con motivo de las festividades de la Virgen de la Merced, patrona de las personas privadas de libertad.
En este emotivo acto religioso, que se llevó a cabo este jueves, se contó con la presencia de los adolescentes en conflicto con la ley del Centro de Custodia en Las Garzas, quienes forman parte del Taller de Panadería. Ellos escucharon el mensaje emitido por José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo metropolitano de Panamá.
Durante su intervención, Ulloa destacó que hablar de los hermanos mercedarios es también hablar de la pastoral penitenciaria y de los privados de libertad. “Nuestro pensamiento y reflexión va precisamente a la toma de conciencia de lo que es una verdad. Esta celebración nos lleva a dirigir nuestra mirada y, sobre todo, a dirigir nuestro corazón hacia nuestros hermanos y hermanas privados de libertad. La palabra merced nos recuerda lo que hemos escuchado en el evangelio: Dios no abandona a nadie”.
El arzobispo detalló que “detrás de cada reja hay un nombre, un rostro, una historia, una madre que espera una llamada, un padre que piensa en sus hijos, un joven que se pregunta si algún día podrá comenzar de nuevo, alguien que carga con el peso de lo que hizo, alguien que quisiera pedir perdón y no sabe cómo hacerlo. En esa situación quiere estar la Iglesia, no para justificar el delito ni para sustituir a la justicia, sino para recordar algo profundamente evangélico”.
Por su parte, Doris Bill Fábrega, ministra encargada de Gobierno, manifestó que todas las personas tenemos el derecho de tener una transformación y dignificar nuestros errores. No solo los privados de libertad que han cometido algún delito, sino todas las personas tienen el derecho de cambiar las formas de ver el mundo, nuestras vidas y el entorno familiar.
Al celebrar este día, la ministra encargada subrayó que de esta manera se visibiliza lo que está haciendo el Ministerio de Gobierno en la conversión de las personas privadas de libertad, y es necesario decirles que no están solos, porque están acompañados de todo un grupo y su familia que desea seguir apoyándolos y contribuir a tener un cambio interno y espiritual, demostrando que se puede lograr cuando se tiene voluntad.
Una de las privadas comentó que la Virgen de la Merced representa esa esperanza de libertad, fe y devoción para seguir adelante en sus diversas etapas mientras cumplen su condena. “A nuestros familiares y a la sociedad les decimos que crean en las segundas oportunidades que está ofreciendo el gobierno a través de las acciones, programas y herramientas que van orientadas positivamente a todas las personas privadas de libertad para que, en un momento determinado, puedan reincorporarse a la sociedad”, afirmó.

