Panamá, 26 de mayo de 2026.- Hasta altas horas de la noche, las puertas del centro penitenciario El Renacer, comenzaron a abrirse para unos 55 privados de libertad que recibieron rebaja de pena, una oportunidad que muchos describen como el inicio de una nueva vida y el final de un pasado marcado por errores, dolor y separación familiar.
Durante años vivieron lejos de sus familias, enfrentando la soledad y el arrepentimiento.
Muchos encontraron en los programas de resocialización una forma de reconstruirse y de superarse. Aprendieron oficios, retomaron estudios y descubrieron talentos que nunca imaginaron desarrollar.
Hay unos que anhelan recuperar el tiempo perdido con sus hijos y familiares. Ahora sueñan con trabajar honradamente para ayudar a sus familias.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, minutos antes en Palacio de Gobierno, les habló a los primeros privados de libertad que realizan trabajos extramuro. Les habló con firmeza, pero también con sensibilidad, recordándoles que esta oportunidad no debe desperdiciarse.
Montalvo dijo: “No tengan apego a este lugar. Ustedes ya no forman parte de este lugar”.
Por su parte, la directora del centro Yoanna Gómez, en un emotivo mensaje les reiteró “no quiero volverlos a ver más nunca en un centro penal, cuídense y pórtense bien.
Para algunos privados de libertad, recibir la rebaja de pena representa mucho más que salir de prisión. Significa volver a empezar, recuperar la confianza de sus seres queridos y demostrarle a la sociedad que sí es posible cambiar.
Ahora comienza para ellos el verdadero reto: demostrar en libertad que la transformación que nació dentro de prisión puede mantenerse viva fuera de ella.
Como sorpresa en esta rebaja de pena en El Renacer, el privado de libertad, Daniel Rodríguez, declamó la poesía incidente de cumbia, del autor Demetrio Korsi.

