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Palabras de Ministra Romero en inauguración de Academia de Formación Penitenciaria

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“Para modernizar el sistema penitenciario se requiere personal de mayor talento pero, sobre todo, con una capacitación adecuada, y en eso radica la importancia de esta Academia de Formación Penitenciaria, pues garantiza una estructura más humana, más segura y capaz de rehabilitar”, dijo la Ministra María Luisa Romero.

Aguadulce, Coclé, 18 de mayo de 2017.- Hoy es un día que marcará un antes y un después en el Sistema Penitenciario Panameño. Por primera vez, Panamá cuenta con instalaciones dignas y adecuadas para el proceso de formación de custodios y para brindar una capacitación continua especializada y de alto nivel a todo su personal penitenciario.

Esta nueva sede permitirá también una mejor utilización de los recursos de cooperación internacional, pues se contará con el espacio necesario para brindar a los aspirantes a custodios, y al personal penitenciario, las capacitaciones necesarias para su desarrollo profesional en un ambiente digno y que conduzca a una educación de excelencia.

Hace casi 14 años el Estado Panameño contrajo una deuda con su Sistema Penitenciario, pero sobre todo con las personas que lo conforman: las personas privadas de libertad y los funcionarios penitenciarios. Una deuda que quedó saldada el 14 de septiembre de 2016, cuando el Excelentísimo Señor Presidente Juan Carlos Varela Rodríguez sancionó la Ley No. 42 “Que Desarrolla la carrera penitenciaria y dicta otras disposiciones”.

En la actualidad nos encontramos en proceso de implementación de esta ley, la cual entrará en vigencia en septiembre de este año. La inauguración de la nueva sede de la Academia de Formación Penitenciaria es fundamental para lograr la implementación de la carrera penitenciaria, pues es esta la responsable de formar al personal penitenciario que estará amparado bajo esta ley.

La ley de carrera penitenciaria profesionalizará el personal penitenciario, ya que a través de ella se podrá contar con un cuerpo de funcionarios debidamente jerarquizado y disciplinado. Además, se contará con un régimen disciplinario estricto, adecuado a la realidad del sistema penitenciario, lo que nos ayudará a combatir el gran reto de la corrupción.

La carrera penitenciaria contribuirá a disminuir los niveles de reincidencia, fortalecerá el proceso de rehabilitación de las personas privadas de libertad, y de esta forma ayudará a incrementar la seguridad de nuestro país, porque una persona rehabilitada es una persona menos que vuelve a delinquir.

Y es que, como dijo Nelson Mandela, el aporte integral que puedan hacer las prisiones para lograr una reducción permanente de la tasa de delitos de un país también se relaciona con el trato que reciben los reclusos. No podemos enfatizar lo suficiente la importancia de la profesionalidad del personal penitenciario.

Los custodios penitenciarios no son solamente guardias con la tarea exclusiva de mantener a las personas privadas de libertad encerrados en celdas. Tampoco son vigilantes cuya tarea es imponer más castigos de los que ya han sido impuestos por la justicia. Lo que tienen que hacer los custodios es complementar su rol de salvaguardar la seguridad de los planteles con un papel afirmativamente educativo y reformatorio.

Para ello se requiere personal de mayor talento pero, sobre todo, con una capacitación adecuada. Es por esto que la Academia de Formación Penitenciaria es un avance tan importante en la reforma penitenciaria que estamos llevando a cabo desde el Ministerio de Gobierno, a través de la cual esperamos lograr la transformación más profunda de nuestro sistema penitenciario hacia un sistema más humano, más seguro y capaz de rehabilitar.

Agradecimientos

Aprovecho este espacio para agradecer a nuestros aliados claves en el desarrollo de la Reforma Penitenciaria, en particular en el establecimiento de esta Academia: a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) agencia que ha implementado proyectos con el apoyo financiero de la Embajada de Estados Unidos y la Unión Europea, y han sido nuestros asesores técnicos en todos los aspectos de nuestra reforma.

Desde el año 2010 la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), ha apoyado al Estado panameño, lo que ha permitido lograr avances importantes, incluyendo la reapertura de la Academia de Formación Penitenciaria (AFP) y ahora la inauguración de su nueva sede.

Para la instalación de esta Academia, UNODC, con el apoyo financiero de la Embajada de los EEUU y de la Unión Europea, ha contribuido en el equipamiento informático, materiales de estudio, entrenamiento, mobiliario de aulas de clases y dormitorios, vehículos y capacitaciones, entre otras cosas.

A Chile, por el apoyo que nos está brindando para convertir a custodios panameños con experiencia en oficiales para la carrera penitenciaria así como su acompañamiento en el fortalecimiento de nuestra gestión penitenciaria.

También a Argentina, donde ahora mismo tenemos a tres custodios becados por el gobierno de ese país, estudiando la carrera universitaria de tratamiento penitenciario y por el apoyo del Servicio Federal Argentino a través de mentores, dos de los cuales se encuentran con nosotros hoy.

A Perú, que nos ha abierto sus puertas para aprender de su reciente experiencia con la implementación de su carrera penitenciaria. Y a Canadá y al Reino Unido, por compartir sus buenas prácticas que nos motivan a seguir trabajando para obtener un servicio penitenciario de excelencia.

Agradecemos también al Ministerio de Educación por cedernos el terreno y las instalaciones que hemos rehabilitado, y que hoy albergan a la Academia de Formación Penitenciaria, y porque actualmente mantiene en revisión el proceso para convertir a la Academia en un instituto técnico superior.

Gracias también a la provincia de Coclé, especialmente al municipio de Aguadulce y al corregimiento de El Roble, que le han abierto las puertas al Ministerio de Gobierno y a su Academia, aceptando convertirse en los anfitriones que acogerán en la provincia a cientos de panameños aspirantes a custodios penitenciarios todos los años.

Agradezco al Excelentísimo Señor Presidente de la República, Juan Carlos Varela, por su apoyo en el proceso de reforma penitenciaria que estamos adelantando, y por su compromiso genuino con la prevención y la rehabilitación para lograr mayor paz social en nuestro país.

No puedo terminar mis palabras sin antes agradecer al personal penitenciario y a sus familias, quienes a través de su sacrificio, determinación y entrega ayudan todos los días a construir el sistema penitenciario que Panamá y los panameños se merecen. En particular, hoy felicito a los 128 graduandos de la Promoción trigésima novena de la Academia de Formación Penitenciaria.

Graduandos, ustedes son la primera promoción en egresar de esta nueva Academia, lo que debe ser motivo de orgullo y honra. Deben ser conscientes que con el trabajo que realizarán cada día en los centros penitenciarios, son parte de una transformación profunda y que su ética y formación son claves para la construcción de un Panamá más seguro y más justo, que hace de la educación la herramienta fundamental para lograr las transformaciones sociales que requiere nuestra sociedad.

 

Muchas Gracias.

 

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